Letanías de la Cofradía
Letanías por la defensa de la familia
(Febrero,Mayo, Agosto, Noviembre)
Señor, ten piedad.Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos.Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.Cristo, escúchanos.
Dios Padre celestial,ten piedad de nosotros
Dios Hijo, Redentor del mundo,ten piedad de nosotros
Dios Espíritu Santo,ten piedad de nosotros
Santísima Trinidad, un solo Dios,ten piedad de nosotros
Respondemos: Ten misericordia de nosotros.
- Dios Padre, origen de toda familia,
- Jesús, que santificaste el hogar de Nazaret,
- Espíritu Santo, vínculo de amor y unidad,
- Trinidad Santa, comunión perfecta de amor,
- Señor, por los matrimonios y los hogares,
- Señor, por las familias: Santuario de la Vida,
- Por la familia: Universidad de valores y principios,
- Señor, por la paz en todos los hogares,
- Señor, por la cruz de cada familia,
- Señor, por los niños y los jóvenes,
- Señor, por los abuelos, memoria viva del amor,
- Señor, por las familias en reconciliación,
Respondemos: ruega (rueguen) por nosotros.
- San José, custodio de la Sagrada Familia,
- María y José, modelos de amor fiel,
- Sagrada Familia de Nazaret,
- Todos los santos protectores de la familia,
- Nuestra Señora del Sagrado Corazón,
PETICIONES FINALES
Respondemos: Te rogamos, Señor.
- Por los matrimonios para que perseveren en el amor.
- Por los hijos y jóvenes, para que crezcan en sabiduría y alegría.
- Por los abuelos y enfermos, para que reciban cuidado y consuelo.
- Por las familias que viven conflictos, para que hallen reconciliación.
- Por quienes acompañan pastoralmente a los hogares, para que sean reflejo de tu misericordia.
- Por las familias afectadas por violencia, pobreza o abandono.
- Por nuestra parroquia, para que sea hogar y escuela de comunión.
- Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo. Perdónanos, Señor.
- Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo. Escúchanos, Señor.
- Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo. Ten misericordia de nosotros
- Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. Para que seamos dignos de las promesas de Cristo. Amén.